Crítica El Gran Torino

cartel5Clint Eastwood se apunta un nuevo tanto en su exitosa carrera como director. Quizás este tanto no sea concedido por la crítica internacional con tanta unanimidad como en anteriores ocasiones: Sin Perdón, Mystic River o Million Dollar Baby, sin embargo,  creo que constituye uno de los más significativos. A sus 79 años, el maestro Eastwood lo ha vuelto a hacer, ha conseguido darnos una nueva lección de maestría que sólo los grandes son capaces de conceder: hasta el momento, la recaudación en la taquilla americana de su última película asciende a la friolera de 130 millones de dólares, una cifra nada desdeñable, si la comparamos con el conjunto del cine producido en nuestro país.

El secreto: elegir historia a las que sólo él sabe sacar partido, como le ocurrió con su anterior filme, El Intercambio, una historia propia de telefilme barato venida a obra maestra. El Gran Torino, por su parte, bien podría haber  pasado desapercibida para el gran público: una temática superficial llena de topicazos, una realización poco cuidada y unos actores de reparto poco experimentados son los retazos de un filme que Eastwood ha conseguido convertir en una historia humana y llena de valores: magia, emoción, humor y un sentimentalismo muy alejado de la ñoñería y, sin embargo, muy cercano al realismo.

En esta ocasión, y al igual que ocurre con anteriores producciones como Million Dollar Baby, con la que comparte varias similitudes, el maestro Eastwood vuelve a ser el protagonista. Walt Kawolski, protagonista del filme e interpretado por el veterano, es un ex-militar de la guerra de Corea. Después de la muerte de su mujer vive aislado del resto de su familia y rodeado de una comunidad de vecinos a la que odia por su raza y condición. Inmerso en la soledad y arrepentido de algunos pecados cometidos en su vida decide pasar el tiempo que le queda tranquilo en su casa y lo más alejado posible de una familia con la que no se identifica: su gran amor es su coche, un Ford Gran Torino de los años 70 que mantiene en perfecto estado y al que dedica toda su atención.

Film Review Gran Torino
La relación con sus vecinos se complica cuando intentan robar su preciado tesoro automovilístico y descubre que uno de los autores es el pequeño de la casa de al lado. Cuando los vecinos descubren que su hijo está implicado en tal fechoría le obligan a ir a disculparse y a ofrecerse para ayudarle en cualquier tarea que necesite durante al menos una semana. El viejo militar rechaza la oferta de la familia, pero ante la insistencia de sus vecinos, pertenecientes a la etnia de los Hmong donde ser agradecidos es una de sus principales pautas de vida, acaba aceptando. Este hecho dará pie a que nazca una bonita amistad entre Kawolski y los dos jóvenes orientales que viven en la casa de al lado.

La problemática de la inmigración, el aumento del racismo, las bandas juveniles y la violencia le servirán a Eastwood para dar sentido a una historia donde la humanidad, la moralidad y la solidaridad gana fuerza en el conjunto final del argumento. Pese a lo que muchos puedan pensar, el último trabajo del afamado wester, no es tanto un drama, en su sentido más dogmático, como sí una combinación de varios géneros que hacen de la narración un juego más ligero y ameno del que en principio pudiera parecer. Los momentos cómicos y cálidos se hacen notar en una historia donde la redención, el perdón y las nuevas oportunidades se dibujan como el telón de fondo de un argumento que no busca la lágrima fácil, sino la reflexión en temas como las malas relaciones familiares, disputas contra la iglesia, soledad y machismo.

escena21

En definitiva, un guión sencillo pero contundente y lleno de buenas intenciones, donde la realización quizás no sea lo más destacable: mala planificación de las escenas violentas y flojas actuaciones de los secundarios. Aún así nuestro análisis debe de ir más allá y ser conscientes de que la fuerza del filme desemboca en dos aspectos más trascendentales. En primer lugar,  la actuación del veterano Clint Eastwood, probablemente su última interpretación, donde su voz rota, sus arrugas y malos gestos guían al público de una manera magistral. Y en segundo lugar, su ovación al perdón y al arrepentimiento de una sociedad apesadumbrada por crímenes pasados y atrocidades cometidas en tiempos donde la guerra y los odios regían el sino de un país, actualmente inmerso en pleno proceso de trasformación tras el nuevo nombramiento de su presidente afroamericano.

Más información: ficha técnica y trailer de El Gran Torino

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3 Respuestas a “Crítica El Gran Torino

  1. Pingback: Gran Torino. Estreno 6 de marzo « Cine, películas, críticas de cine y estrenos

  2. Totalmente de acuerdo con la crítica. Eastwood hace, como siempre, una dirección magistral, lineal, sencilla que no simple, y dice muchas cosas como sin decir nada dejándolas en una mesita, como al azar. Es de esas películas que les sigues dando vueltas después de tiempo de haberlas visto.

  3. Una obra maestra… y la banda sonora magistral

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